Recientemente, y casi como por arte de magia, hemos asistido a la creación de un nuevo espacio comercial en nuestra ciudad. El debate político y la diversidad ideológica es uno de los grandes activos de la etapa democrática, que por desgracia se priva demasiado asiduamente en esta ciudad.
Uno debe ser consecuente con sus manifestaciones y sus actuaciones. Defenderlas y ejecutarlas. Camuflarlas y esconderlas es tan solo el patrimonio de los cobardes. Es lícito estar de acuerdo con los trasvases, también lo es no estarlo, pero intentar camuflar un trasvase con otra denominación es lamentable.
Algo así sucedió allá en los años 90 cuando una nueva zona denominada ciudad del transporte nació en nuestra ciudad. Ya por aquel entonces, se denunció que se trataba de una nueva zona comercial camuflada. El tiempo es el sabio juez que da y quita razones.
Pero aún siendo reprobable el “camuflaje” empleado por el gobierno socialista de entonces, es más lamentable la puesta en escena del nuevo Centro Comercial Apolo 3c por parte del actual. Un tema absolutamente escondido, que sale a la luz inmediatamente después de la negociación con la Unió de Comerciants, donde se le concede una subvención ¿Pensaban realmente acallar sus voces? ¡Pues no! El 71 % de los comercios de la ciudad rechaza la política comercial lleva a cabo por el actual gobierno.
No me cansaré de reclamar durante toda la legislatura transparencia y debate. En un año de legislatura hemos asistido al mayor oscurantismo que jamás ha existido en nuestro Ayuntamiento. Ejemplos como la creación masiva de puestos de asesores, la contrata del agua y ahora el nuevo Centro Comercial Apolo 3c son el más claro ejemplo.
Que falta hace que se abran las ventanas de nuestro Ayuntamiento y entre aire fresco!
Saludos y hasta la próxima
