El pasado viernes 23 de abril tuve la desgracia de vivir la situación más surrealista que me ha sucedido a lo largo de mi vida.
Durante toda la semana venía anunciándose un Congreso internacional de “Salsa”. Se había movilizado a multitud de asistentes y multitud de participantes de diferentes países habían llegado a nuestra ciudad. El ayuntamiento, como debe ser, había impulsado y promocionado la actividad cediendo, en otros aspectos, el uso de la carpa situada en el Grau de Gandia a la altura del puerto. Para que todos nos entendamos, la carpa del K-Challenge.
Hasta aquí todo bien, pero llega el día esperado, con la presencia de más de 1.000 asistentes, y la policía local se persona pidiendo la autorización municipal correspondiente. Los organizadores les comunican que no les han dado nada pero que están en una instalación municipal, recuérdese que la carpa es desde hace algún tiempo un lugar multiusos que el gobierno no sabe como darle uso. Igualmente les argumenta que el ayuntamiento promociona el Congreso y así aparece en todos los carteles anunciadores.
Ante la mirada estupefacta de muchos de los asistentes, la policía ante la imposibilidad de localizar a ningún miembro del Gobierno local les insta a que paralicen el Congreso, cuestión que definitivamente sucede. La primera jornada del Congreso queda suspendida.
Increíble, inaudito, esperpéntico, surrealista, lamentable… Interminables calificativos podríamos darle a la situación vivida el viernes.
El ayuntamiento promociona, el ayuntamiento cede las instalaciones y nuestra policía local paraliza el evento porque no disponen de autorización y todo el gobierno local esta “missing”. La policía local cumple con su obligación, pero vaya poca coordinación de Gobierno. Esa es la imagen de Gandia que paseará durante mucho tiempo por los organizadores y asistentes. Si ese es el modelo turístico que queremos para Gandia yo no me apunto.
A tomar el pelo a California
Un saludo y hasta la próxima.
