
Después de la polémica de la semana me propuse no salir en ningún momento a criticar la actitud del gobierno municipal no porque no tuviese ganas, sino porque creo que al comercio lo que menos le favorece hoy es que los políticos nos enzarcemos públicamente en un nuevo rifi-rafe creando un clima totalmente desfavorable a este sector en estos tiempos de crisis. Pero si quiero explicar de forma aséptica y porque no tengo nada que ocultar, la situación en la que dejé el centro histórico.
Quiero dejarlo claro porque hay voces con no muy buena intención que intentan ensuciar mi nombre a través de esta institución a la que serví 10 años de mi vida y lo volvería hacer 10 años más.
Cuando me nombraron candidato a la alcaldía de Gandía por el Partido Popular dimití de presidente del centro histórico por incompatibilidad ética que no legal, evidentemente mi gestión no se puede cortar por lo sano, las cuentas como en toda actividad económica tenían un debe y un haber, unos ingresos y unos gastos ese fue también el último año del famoso convenio del IAE que ingresaba año tras año en las arcas del centro histórico 27.645.000 de las antiguas pesetas con esto y con ingresos provenientes de la propia actividad más algunas subvenciones de la Generalitat de unos 7 millones de pts. Más.
Todos los años contábamos con unos 37.000.000 de pesetas, pasado a euros unos 223.000, con este dinero ni mucho ni poco, íbamos funcionando. Con el final del convenio del IAE se pasó de ingresar como he dicho de 223.000 euros a 90.000 €. Éste déficit deja a las claras que las deudas del periodo anterior iban a ser difíciles de afrontar, por lo que se hicieron las gestiones oportunas para que la deuda se liquidase poco a poco.
Estas gestiones fueron dando su fruto y en dos años aproximadamente se han ido cubriendo. Ésta es la verdadera historia, que hoy para algunos parece oscura e irregular. Tengo que manifestar con rotundidad que ni un euro procedente del ayuntamiento ha ido a liquidar esta deuda. Ha sido toda sufragada por aportaciones externas y demos gracias porque de lo contrario hoy si tendríamos un centro histórico en quiebra real. La auditoria que se realizó no era una auditoría contable en profundidad era textualmente y lo dice el auditor que era una “revisión limitada de auditoría que tiene un alcance sustancialmente menor al de una auditoría completa” es decir una toma de situación apuntando también el auditor textualmente “la auditoria está cerrada al 2008 por lo que no se reflejan ingresos posteriores a esta fecha, ni ingresos extras. Ésto hace que sólo se contemplen gastos y no ingresos, saliendo una situación yo no diría mala sino de ruina total.
Los comentarios que se hacen a posteriori de esta auditoría en el convenio a firmar, son realmente demenciales y dañinos no solo para Arturo Torro que es quien se quiere derribar del caballo, sino también para toda su junta, el gerente y su presidente y esto no se puede permitir.
Como he dicho anteriormente no voy hacer ni bandera ni victimismo de los hechos acontecidos, pero sí quiero dejar algo muy claro, esta Federación se creó con un solo fin, el de gestionar un centro comercial abierto y para ello necesita mínimo 250.000 euros, para ser lo que queremos que sea y por lo que se creó. Con ingresos de 50, 70 ó 100 euros será otra cosa. Sólo los gastos mínimos personal, local, luz agua y teléfono son ya 60.000 euros al año, se puede rebajar sí, pero ya será otra cosa una asociación, una agrupación un club de comerciantes pero no una gestora de un centro comercial abierto. El centro histórico genera mil doscientos puestos de trabajo y muchos millones de facturación por lo que debería tener una atención muy particular ya que hablamos de calles creadas para otro siglo y adaptadas para este. Con esto no hay que desentenderse de otras barriadas, sino muy al contrario el centro debe servir de ejemplo para crear nuevos barrios comerciales fuertes con gestión privada como se hace en ciudades americanas dotándolas de financiación propia para desarrollar su labor y donde estén todos los comerciantes de la zona implicados.
El comercio es sin lugar a duda el motor que impulsa la vida en las ciudades y hay que cuidarlo preservándolo de grandes superficies que se colocan en extrarradios y que destruyen 3 puestos de trabajo por cada uno que crean.
Para concluir quiero repetir que yo siempre he respondido de cualquiera de mis gestiones, pienso que politizar este tema es agravar esta situación de crisis en este maltrecho sector, hablemos de futuro y no de pasado que el pasado en este caso está más que resuelto.
martes 9 de febrero de 2010
La política; un arma de doble filo
Publicado por
Arturo Torró
5
comentarios
lunes 1 de febrero de 2010
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
El contenido de este blog pertenece a Arturo Torró. De éste contenido no se podrá hacer un uso comercial. No se podrá transformar. Se podrá citar la totalidad o parte del contenido siempre y cuando se haga mención a la dirección web de este blog. Copyright 2008. Arturo Torró

